Lo que imaginas es tan solo una posibilidad intangible en el campo de tu pensamiento. Ahí en ese espacio, donde nace la materia, en el útero mismo donde la energía de algo se transforma en realidad tangible, es donde la calidad de tu atención determina la materialización de lo que apenas es una visualización en tu imaginación. Cada vez que observas tu idea y la impregnas de esperanza, decides su alcance al servicio de los seres humanos, la expansión de consciencia que regalaría convertir en hecho real tal idea que bambolea como mariposa en tu cabeza, entonces se hace visible cada vez más en el campo de la realidad y la materia. Mantén tu enfoque con tanta vehemencia y sin saboteo, hasta que de solo holograma, sea una absoluta realidad tangible que lo abrace todo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *